Reportajes
Las musas residen en Guanajuato, abandonaron el Monte Parnaso
Custodiado en su fachada por las musas, diosas menores la mitología griega, el Teatro Juárez se erige majestuoso en el corazón del centro histórico de la ciudad de Guanajuato, como un monumento a la belleza arquitectónica y a la riqueza cultural del país.
Desde su inauguración en 1903, este magnífico edificio ha sido un símbolo de la vitalidad artística de Guanajuato y un escenario para la puesta en escena de una amplia gama de eventos culturales.
Con un diseño que fusiona elementos de estilo neoclásicos con detalles barrocos, el Teatro Juárez es una joya arquitectónica que deja cautiva a los visitantes desde el momento en que ponen un pie en sus escalinatas. Su fachada, adornada con columnas corintias, esculturas y relieves, ofrece una vista impresionante que invita a explorar su interior.
Como diría Federico García Lorca “El teatro es poesía que se sale del libro para hacerse humana”, pero el poeta y dramaturgo español se refería a la disciplina misma, y desde 1903 el Teatro Juárez alzó su telón, ha subido y bajado infinidad de veces para la gloria de actores y directores.
Silente testigo de miles obras y puestas en escena en sus diversas disciplinas artísticas, esta magnífica obra arquitectónica nos recibe esplendoroso y en el centro del friso se lee “TEATRO JUÁREZ”, seguido con unos pedestales adornados con unas escultóricas cabezas de león y coronado por las esculturas de bronce de las Musas que miden tres metros y medio cada una, sin lugar a duda este el punto de mayor admiración de este magnífico edificio.
Las Musas: Inspiración Divina en la Historia y la Cultura
“Las Musas” han sido figuras clave en la historia de la humanidad, personificando la inspiración en diversas disciplinas artísticas y científicas. Su origen se remonta a la mitología griega, pero su influencia ha perdurado a lo largo de los siglos, dejando huella en la cultura, la literatura y el arte.
Según la acepción más común, las Musas eran diosas menores de la mitología griega, hijas de Zeus y Mnemósine (diosa de la memoria). Según la tradición, eran nueve y residían en el Monte Helicón o en el Monte Parnaso, donde inspiraban a poetas, músicos y filósofos.
La presencia de las musas en Guanajuato ha sido y sigue siendo un tema de debate y especulaciones, pues la cachada del Teatro Juárez, a simple visto solo se aprecian ocho de las nueve deidades.
Cada una de musas tenía una especialidad y era considerada la patrona de una disciplina en particular.
- Terpsícore – Musa de la danza y el coro, quien alza unas castañuelas.
- Talía – Musa de la comedia y la poesía bucólica, sostiene en la mano una máscara de la comedia
- Clío – Musa de la historia, porta un escrito y una pluma
- Calíope – Musa de la poesía épica y la elocuencia, coronada de estrellas alza una antorcha al tiempo que detiene un libro.
- Polimnia – Musa de los himnos sagrados y la retórica, sujeta una paleta y dos pinceles.
- Melpómene – Musa de la tragedia, quien carga una máscara de la tragedia y un puñal.
- Euterpe – Musa de la música y la poesía lírica, quien está destacada con dos flautas
- Urania – Musa de la astronomía, lleva en su mano un globo celeste.
- Erato – Musa de la poesía lírica y amorosa.
Cuenta pues la historia que siendo ya inminente la conclusión de la construcción del teatro, los proveedores de las esculturas fallaron en la entrega de la pobre de Erato. Al colocarse las ocho esculturas en sus lugares, los arquitectos decidieron que la simetría era adecuada y agradable, pero también concluyeron que no podía apartarse de su deber nada menos que a la guardiana de la poesía, por lo que se incluyó una escultura de Erato en tamaño miniaturapara situarla sobre el globo celeste que sostiene orgullosa la sabia Urania.